
Cereales de desayuno
Contenido de la revista Mashogar elaborado por AVACU, la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios. Las prisas y el estilo de vida actual nos hace, en ocasiones, salir de casa para llegar al trabajo o a clase sin tomar nada o con un simple vaso de leche. Pero la realidad es que nuestro cuerpo necesita incluir alimentos que nos aporten energía, como los cereales dentro de un buen desayuno completo, variado y equilibrado que nos ayuden a empezar bien el día.
Mucho se habla de que el desayuno es la comida más importante del día, aunque últimamente se apuesta más por una dieta equilibrada y variada que nos aporte los nutrientes que nuestro organismo necesita repartidos a lo largo del día. De lo que no cabe ninguna duda es de que, tras las horas de sueño en las que nuestro cuerpo no ha ingerido ningún alimento, realizar un buen desayuno es fundamental para afrontar el día con la suficiente energía, tanto física como mental.
En este sentido, los cereales se han convertido en un recurso habitual para comenzar el día y, aunque su consumo es más habitual entre los niños y jóvenes, lo cierto es que, dada la gran variedad que podemos encontrar en el mercado hoy en día, cada vez son más adultos los que también los consumen.
¿De dónde se obtienen?
Se entiende por cereales en copos o expandidos los productos alimenticios elaborados a base de granos de cereales sanos, limpios y de buena calidad, enteros, o sus partes o molidos (…) aptos para ser consumidos directamente o previa cocción (RD 1094/1987, de 26 de junio, por el que se aprueba la Reglamentación Técnico-Sanitaria para la Elaboración, Fabricación, Circulación y Comercio de Cereales en Copos o Expandidos).
Los principales cereales de los que se obtienen estos frutos suelen ser el trigo, la avena, el maíz o el arroz. Sus granos o semillas se recolectan, son sometidos a diferentes procesos y se les añaden azúcar, miel, chocolate, frutos secos…
¿Qué nos aportan?
Los cereales han sido, desde que comenzaran a consumirse por las primeras civilizaciones, principalmente el trigo y la cebada, la base de nuestra alimentación. Son fuente de energía y minerales (hierro, fósforo, potasio o sodio, entre otros) y, en el caso de los integrales, tienen un gran aporte de fibra y vitaminas.
La proteína más presente en la mayoría de ellos es el gluten, por lo que aquellas personas con intolerancia a ella, deberán decantarse por cereales que no la contienen, como pueden ser el arroz o el maíz.
Otra ventaja de los cereales: son saciantes, sobre todo los integrales, por lo que nos ayudan a controlar nuestro apetito.
Tipos de cereales:
En el mercado podemos encontrar una amplia variedad de cereales, no solo en función de su origen, sino también en formas, sabores, colores…
Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), podemos diferenciar entre:
- Cereales integrales: normalmente en forma de copos, podemos tomarlos solos o con leche, yogur, frutas o zumo, aumentando así su valor nutritivo
- Copos procesados: no provienen de los granos enteros, sino de una harina refinada. A estos se les añade azúcar, sal… para potenciar su sabor, y son enriquecidos con minerales y vitaminas, nutrientes que pierden en parte al ser sometidos al proceso de refinado
- Cereales inflados: se elabora una masa con harina proveniente de granos, se separa en pequeñas porciones y se les insufla aire, obteniendo cereales ligeros y crujientes, aunque menos nutritivos que los integrales.


