El Albaricoque

Contenido de la revista Mashogar elaborado por AVACU, la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios. Esta típica fruta de verano, de piel aterciopelada y con un agradable sabor, es perfecta para incluirla en nuestra dieta, especialmente en esta época, ya sea consumiéndola fresca o en batidos, zumos… Descubre más sobre ella y anímate a probarla.

El albaricoque, denominado en su origen Prunus armeniaca (ya que los romanos lo trajeron desde el lejano oriente a Europa a través de Armenia), nos ofrece múltiples beneficios, además de ser una fruta con un sabor dulce y ligeramente ácido, que lo hace perfecto tanto para platos dulces como salados.

De forma redondeada y piel aterciopelada amarillenta, con tonos rojizos, esta fruta presenta una carne muy jugosa y dulce y contiene en su interior un hueso de almendra amarga. Es originario de Asia, se tiene constancia de él en China hace 4.000 años, y actualmente se produce en lugares tan dispares como España, Turquía, Suiza, Estados Unidos o Nueva Zelanda.

Su mejor época la encontramos entre mayo y septiembre, desde finales de la primavera y durante todo el verano.

Existen diferentes variedades: Flopria, Lady Cot, Galta roja, Cebas red, Mirlo naranja… que se diferencian según su tamaño y forma, además de por su procedencia, y que suelen ser resultado de injertos. Las más consumidas en nuestro país son Bulida, Galta roja, Canino, Nancy…

¿Qué beneficios nos aportan los albaricoques?

  • Es rico en vitamina A y gracias a su aporte en betacarotenos lo hacen perfecto para cuidar nuestros ojos y nuestra piel.
  • También es importante su contenido en vitamina C, que refuerza nuestro sistema inmunológico para defendernos de infecciones y enfermedades.
  • Contiene minerales esenciales como el potasio, el hierro y el calcio.
  • Posee un alto contenido en fibra, que ayuda a favorecer las digestiones y prevenir el estreñimiento.
  • Es bajo en calorías, perfecto para mantener una dieta saludable y equilibrada.

Aunque lo más habitual es consumirlo fresco y en compotas o mermelada, el albaricoque es una fruta bastante versátil, que podemos incorporar en tartas, batidos o granizados y otros postres, así como en ensaladas. También lo podemos emplear en guisos de carne y en salsas para acompañar otros platos.

Pruébalo en…

  • Confitura o mermelada: Albaricoques frescos cocidos con azúcar y zumo de limón.
  • Tarta tatín: Cambiando las tradicionales manzanas de esta receta por albaricoques sobra una base de hojaldre o masa brisa.
  • Postres: Arroz con leche y albaricoques troceados, galletas rellenas de mermelada de albaricoque… perfectas para merendar.
  • Asados: Una manera original, cortados en rodajas, horneados con un chorrito de aceite y sobre rebanadas de pan o tostas con un poco de queso de cabra.
  • Ensalada: Albaricoques, espinacas o rúcula, tomatitos cherry, cebolletas y gambitas con un aliño a base de aceite de oliva, zumo de naranja y un poquito de miel.

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